miércoles, 15 de septiembre de 2010


Desde aquella vez no sabemos qué hacer con las historias,
con los muertos que no aceptan su desdichada condición, no
sabemos qué hacer con el miedo; no sabemos
encontrar nuestras manos, nuestra
tristeza. El mundo inconsistente.
Paco Urondo
 
POR EL ÁNGEL


Espero que lo hayas traído
Estuvo haciendo falta en todos los rincones

Aquí hemos visto huesos y hubo una sordera blanca y afiebrada entre las calles
Nos dejaron sin fuerzas
al final

Esta casa por ejemplo
amarilla y revuelta
se mantuvo con el soplo
con el soplo y el recuerdo
con el viento que corría en las hamacas
con un disfraz
con gestos
Y las teclas
Y el papel
Y una oración de vez en cuando
Pero el ángel no estaba

No sé si habrá servido
desmayado en tu valija
soportando los saltos de la huida
Tal vez se haya quemado con el sol
Tal vez esté viejo y polvoriento
un títere con alas
grotesco
lastimado
Tal vez fue gordo pesado impertinente con su cara de infancia y sinsentido
de viaje por las muertes de los otros

Igual
espero que lo hayas traído
 
 
 
NO HAY PASADO


No hay más poemas

Fueron al mundo y regresaron
con su información exhausta de verdades
Ahora no hay verdad
Ahora es la vida

No estaba la pregunta inútil en la catedral
No importaba quién organizaba los milagros
Yo no sabía
Tampoco conocía tus palomas y tu paso chico por las diagonales y las plazas
Tampoco hablé de la escarcha del domingo
cuando te fuiste
cuando no supe seguirte

Ya no me sirven los poemas
Ni una letra me sirve
Yo no era broquel ni rumbo
No estaba el ángel
No era cierto como ahora
No tenía tu cara
No conectábamos la guía
Nadie me hablaba de cuidarte

No hay pasado