Desde aquella vez no sabemos qué hacer con las historias,
con los muertos que no aceptan su desdichada condición, no
sabemos qué hacer con el miedo; no sabemos
encontrar nuestras manos, nuestra
tristeza. El mundo inconsistente.
Paco Urondo
POR EL ÁNGEL
Espero que lo hayas traído
Estuvo haciendo falta en todos los rincones
Aquí hemos visto huesos y hubo una sordera blanca y afiebrada entre las calles
Nos dejaron sin fuerzas
al final
Esta casa por ejemplo
amarilla y revuelta
se mantuvo con el soplo
con el soplo y el recuerdo
con el viento que corría en las hamacas
con un disfraz
con gestos
Y las teclas
Y el papel
Y una oración de vez en cuando
Pero el ángel no estaba
No sé si habrá servido
desmayado en tu valija
soportando los saltos de la huida
Tal vez se haya quemado con el sol
Tal vez esté viejo y polvoriento
un títere con alas
grotesco
lastimado
Tal vez fue gordo pesado impertinente con su cara de infancia y sinsentido
de viaje por las muertes de los otros
Igual
espero que lo hayas traído
NO HAY PASADO
No hay más poemas
Fueron al mundo y regresaron
con su información exhausta de verdades
Ahora no hay verdad
Ahora es la vida
No estaba la pregunta inútil en la catedral
No importaba quién organizaba los milagros
Yo no sabía
Tampoco conocía tus palomas y tu paso chico por las diagonales y las plazas
Tampoco hablé de la escarcha del domingo
cuando te fuiste
cuando no supe seguirte
Ya no me sirven los poemas
Ni una letra me sirve
Yo no era broquel ni rumbo
No estaba el ángel
No era cierto como ahora
No tenía tu cara
No conectábamos la guía
Nadie me hablaba de cuidarte
No hay pasado